28 enero 2006

21-24 Enero 2006: Sobran las palabras...

El sábado por la mañana he salido a comprar el periódico, pero no os engañéis: nunca lo hago... Bajé para ver si el paquete de tabaco seguía en la papelera donde lo había dejado, y efectivamente, allí estaba (de de atrezzo de ayer se habrá quedado dormido y no ha retirado la papelera!). Cogí un cigarrillo y salí a la calle, pero nada más dar dos pasos, me dí cuenta que una cosa era ceder a la tentación por agotamiento y la otra permitirla por falta de voluntad. Estrujé el cigarrillo entre mis manos y cayó al suelo, desecho.
El fin de semana pasó, con más pena que gloria, vagando entre el tiempo no ocupado y que oprime la alegría de tener tiempo libre y las trifulcas mediadas por la ansiedad y el agobio de quien no sabe que hacer para ser feliz.
Y ella también tiene guardias, así que el 24 que es martes estoy solo en casa, me dispongo a cenar y ver la televisión pero mi mente sólo está recordando aquellos días, maravillosos días, en los que mi tiempo de ocio cuando ella estaba de guardia era pasarme la tarde-noche navegando por internet o jugando on-line, bebiendo cerveza y fumando cigarrillos... Os juro que haciendo la cena, dentro de la cocina y sin nadie que haya fumado en esta casa desde el 8 de Enero, pude sentir olor a tabaco... y de la marca que yo fumo. Eso fue demasiado para mi, justificado como prueba divina que lo que debía hacer era compara tabaco. Bajé al famoso bar de la esquina y compré tabaco otra vez! Sólo que esta vez cené, fregué los platos y me dispuse a ver una serie de televisión de médicos (House, un tío tremendo y el ídolo de todos aquellos que trabajamos más de 90 horas a la semana; os recomiendo la serie, la dan en el canal por cable Fox y ahora empiezan a emitirlo por Cuatro). Y me fume otro cigarrillo. Digo otro porque por mi mente cuento los de la guardia, el desliz de ir a sacar dinero (no le podía decir: cariño, voy a por tabaco...) y ahora esto!!! Supongo que me desanimé. Caer por tercera vez en 2 semanas es bastante penoso y es como la constatación que no vas a poder superarlo jamás, que morirás con la colilla pegada a los dedos mientras le das golpes al respirador que tienes al lado de la cama porque no te suministra suficiente oxígeno... Esta noche he fumado 8 cigarrillos en 3 horas. Por eso os digo que sobran las palabras...